domingo, 24 de abril de 2011

Largas distancias, y una sola instancia bastó para conocer

No puedo evitar pensar en el destino...¿Fue el destino el que hizo que nos encontráramos? ¿El que nos habláramos?  Estaba escrito que sufriríamos como lo hemos hecho...¿lo estaba? Más aún...Estábamos predestinados a superar las dificultades sin importar el tiempo que nos tomó ¿lo estábamos?

Entre tanta gente que se pudo conocer, entre miles y miles, de todas las partes del mundo...¿nosotros nos teníamos que encontrar? Intercambiar palabras, escritas, habladas, aquellas miradas que intercambiamos en nuestras mentes...Secretos que llevamos en silencio, que guardamos bajo siete llaves...

¿Quién llegaría a considerar verdadera una relación sin conocer? Pero, y es que no importa el face to face, si con lo que hemos compartido, es como si nos conociéramos como nadie lo hubiera hecho antes...Sin importar la distancia, el solo apoyo de uno me sacaba a flote, aún más que el apoyo de los más cercanos...

¿Sería el destino que nos hizo una jugarreta? El haber tomado la decisión de entrar en ciertas fechas, en los mismos lugares, logrando que nos conociéramos...¿ Decisiones que influyeron en el destino? En nuestro presente?  

2 comentarios:

  1. lo de esta entrada... lo dices por mi verdad??? B)

    jajaja =P

    ResponderEliminar
  2. Aldo Antonio Gregorio... sos un narcisista!! ¬¬

    ResponderEliminar